6/12/08

las dificultades que atraviesa el PNV

Parece que el partido de Iñigo Urkullu no pasa por sus mejores momentos. Hace unas semanas Ziarreta anunció que su formación se presentará en solitario a las elecciones, decisión que sentó como un jarro de agua fría por Sabin Etxea, a pesar de que  todos daban por rota la coalición. Pero, posiblemente, lo que más daño pudo hacer al PNV, más que la propia ruptura, que era esperada, fue los términos de la misma: por boca de su presidente EA afirmó que el partido nacionalista vasco ha abandonado definitivamente el camino soberanista. Si es que alguna vez hizo ese camino, preguntara alguno. Que en plena precampaña electoral, el que hasta ahora ha sido tu compañero de andadura, te acuse abiertamente de no soberanista cuando te juegas las elecciones con el PSE de Patxi Lopez, no es sencillo de digerir. Hasta ahora el PNV no se sentía obligado a mantener un discurso abertzale porque ese espacio se lo cubría EA, pero después de la decisión del partido de Ziarreta ¿el PNV se sentirá obligado a resituarse en el nuevo escenario? De momento no lo ha hecho.

Y es que a los pocos días conocimos también que el Euskadi Buru Batzar del PNV presionó a la federación vasca de fútbol para que la selección volviera a llamarse Euskadi en vez de Euskal Herria. El valiente comunicado de los futbolistas hizo que todos los partidos políticos tomaran públicamente una postura, uniendo en el lado de Euskadi a PP, PSOE y PNV. 

Este fin de semana, hemos conocido un nuevo varapalo para la formación de Iñigo Urkullu. El proceso de fusión entre BBK y Kutxa se paraliza, ya que en la caja guipuzcoana no se consiguieron los apoyos suficientes. El PNV arremetió contra la práctica totalidad de partidos y sindicatos que tiene representación en la caja, clara muestra de su estilo de trabajo: lo tomas o lo dejas. El problema viene cuando el que lo deja son todos los demás. 

Al hilo de la fusión, no debemos olvidar la paradójica situación que se vive el la Vital Kutxa. PNV y PSE decidieron repartirse la caja. Mientras Gregorio Rojo se quedaba con la presidencia, Iñaki Gerenabarrena con el maletín. Pero que estos dos partidos hayan decidido utilizar la fusión de las cajas como un pulso de cara a las elecciones, deja en un muy mal lugar a la propia Vital, pero sobre todo a Araba. Resulta muy curioso que entre los dos partidos que comparten la presidencia, no haya habido prácticamente tensión o amago de ruptura cuando mantienen posturas tan contrarias. 

Se puede decir que estas últimas semanas han aclarado en cierta manera un panorama político más que convulso. Los últimos acontecimientos han dibujado la línea de la soberanía, y lo mas importante, han dejado más que claro quienes están a un lado y al otro de esa línea. Ahora toca hacer el camino.